Yo soy # 133




No hay nada mejor que cuando, por sorpresa, el débil propina un golpe certero al fuerte. Le saca el aire. Le dobla las rodillas al suelo. Lo sorprende en su lado más fuerte. Nace la esperanza donde todo estaba decidido. Es ese momento donde la señora justicia mete mano por nosotros. Los que nunca se toman en cuenta. La vertebra de un país. Me gusta todavía más que sean los que menos pensamos lo que se avienten al ruedo. No hay mesías, hay masas consientes.


Dicen que a los jóvenes se hereda el futuro, pero nunca los toman en cuenta para formar el hoy. Ya te tocará, les dicen. Y ya para cuando nos toca, se tomaron, neta, todas las peores decisiones. Se abandonó el curso, se saquearon las cuentas, se construyeron sin pensar,  se cultivo el odio,  despidieron en masa, se contaminó en exceso.


En la escuela y en casa te dicen,  un día te darás cuenta que  no puedes cambiar al mundo. Y entonces cómo que te la crees y te adaptas a la realidad.


Nosotros afuera estamos contaminados de realidad: las facturas, los miedos, las frustraciones traficas que pasamos de generación en generación, el sinsabor de la rutina donde uno vence solamente solo,  la aceptación de todas las anteriores como predeterminado. Nosotros afuera no creamos cambio, nosotros afuera lo prolongamos empujando lentamente la espina al ojo.


Por ello hoy me sumo, me manifiesto joven, hippi, fresa, desempleado, artista, graduado, naco, perdido, idealista, caminante, amoroso, soñador; que no hay límites que no podamos redifinir nosotros mismos.


Que mejor que cambiar al mundo cuando en verdad crees que puedes cambiarlo.



1 comentarios:

Ahtziri | 2:52 p.m.

¡me sumo, me manifiesto!¡me hago presente!