PARAISO



Los paraísos existen en los sueños del hombre. Es una mezcla química entre nuestra realidad y la fantasía de nuestra imaginación. Somos la única especie capaz de recrear escenarios inexistentes, y mejor aun, hacer de ellos tan reales como el mismísimo instante. El teatro es un mundo a través del mundo los hombres. Una historia fugaz que existe mientras nace, se desarrolla hasta explotar en su clímax, y después desvanecerse hasta la nada. Existen obras donde el lenguaje es innecesario para comunicar. El cuerpo, elemento común que nos identifica como especie, es utilizado como lenguaje universal. Un pequeño universo  de teatro se baña de todos los colores del arcoiris. Sobre nuestra cabeza, una pantalla nos presenta de lejos las tierras de Zhejiang, aquella tierra al sureste de la costa China. Sobre los caminos de ese pueblo, su gente camina con sombrilla en mano, entre los puentes que separan a la tierra de sus venas de agua. Al fondo los lirios que invaden silenciosamente los estanques, pero que deleitan la vista con sus hermosas flores que contaminan de amor a cualquiera que ose verlas.

 

El desierto de Mexicali cobijo a sus primos hermanos de oriente, aquellos expertos en la contorsión y la danza, aquellos que conocen mejor hasta donde puede llegar la mente y el cuerpo si se le entrena. Donde mejor podrían los chinos de Expresiones Amorosas de Paraíso – Elegancias de Acrobacia de Zhejiang que presentarse en la tierra que fue forjada por manos mexicanas junto a manos chinas.

 

Aquellos que vi presentarse sobre el escenario, habían mutado a un tipo de humano superior. Aquellos artistas que volaban por los techos sujetos de una sola tela, que doblaban su cuerpo como si columna vertebral fuera apenas un resorte con garantía eterna. Son hombres y mujeres que han encontrado en la disciplina la perfección del cuerpo y la mente.

 


Serán acaso unos 30 jóvenes que no han conocido otro mundo que el de las artes escénicas. Pues bien es conocido la obsesión de China en el entrenamiento deportivo de sus mejores elementos. Aquellos que muestran aptitudes de excelencia física, son despojados de sus familias e internados en centros de alto rendimiento.

 

No se que tanto años tendrán, aun con mis acercamientos, no logro separar entre el físico de una sociedad pequeña genéticamente, o si de verdad sus caras me gritan que no pasaban mas allá de los 20 años de edad. Ninguna de las dos opciones me era descabellada, solo que mi chino es bastante malo, y su ingles[1] es inexistente.

 

Las delicias escénicas se prolongaron por 120 minutos. Sumergieron al escenario en los estanques orientales, donde la única guía depende de las raíces de aquellos lirios que se vuelven hogar de peces Koi al fondo

 


De la oscuridad nacen brillos que se conectan entre ellas para construir enormes castillos de carne dorada. Son las descendientes del Buda . Ha nacido un paraíso. Cada sesión del espectáculo internaba nuevo personajes que se convertían en seres amorfos, su cara de humano, su vestimenta de una bella especie natural, su arte magia de  dioses. Nadaban los cuerpos de los acróbatas como peces viajando en un mar de aire. Brincaban uno por uno por el aro que rompían a la superficie del exterior. La precisión en sus saltos, la confianza de conocer la física de la fuerza y el impulso. Los acróbatas saben exactamente cuanta energía necesitan llegar a donde deseen.

 

Después las féminas que modificaban toda regla de anatomía cientifica. Sus cuerpos flotaban en el aire como si el peso fuera apenas un suspiro sin aire. Si por ellas fuera podrían contener el peso de su cuerpo con la punta de su dedo meñique. Alcanzar con sus pies un mechón que se rebela en el peinado, o mejor la contorsión de figuras exquisitas. Luego sus pequeños pasos de ballet, tan precisos, sus delicadas manos que se dirigen suavemente a los brazos de su amado, quien la toma y la lleva al espacio. El baile de los cisnes orientales, el amor que los impulsaba fuera del escenario, volando sin alas ni red que los protegiera de la tierra.

 


Once fueron las estaciones que se plasmaron en los cuerpos de los orientales. Eran lugares que ellos conocían como las Nieves en Puente fracturado (Bambúes), la Perla del Lago Oeste (Copa rodante), un Loto en invierno (Invertido), y la obra maestra de los Amantes Mariposa (Hilaturas en Seda).

 


La magia de sus actos concluye por la sencillez en su forma de ser. Sus miradas llenas de humildad e inocencia emprenden la despedida. Justo termina la música china clásica, es sustituida por un pop electrónico Jacksoniano que les invade la médula con pasos de break. Rompen el aire en pedazos, proyectan la magia de la juventud acróbata. Las miradas del publico brillan maravillados. Algunos se paran a participar en el ritmo con sus palmas. Los pétalos de la obra se cierran con el desvanecimiento de las luces de colores. Cuando invade la oscuridad completa, el publico despierta de del ensueño,  con la plena seguridad de que tuvimos un sueño donde existía el paraíso.


[1] Ahora, se lo que algunos cagazones dirá, ingles, aviéntatelo en español. Pero es obvio amigos cagazones, que el ingles guste o no es un idioma comercial, y los chinos son por excelencia comerciantes. Por lo que por regla matemática, si aquellos jóvenes no podían mantener una conversación en ingles, mucho menos el alambre lingüístico del español.

Anecdotas marítimas a propósito del Festival del Camarón en San Felipe, Baja California.






Sobre el horizonte del Mar de Cortés se asoma la silueta del sol que nace del mar. Así se iluminan los sahuaros  mientras despiertan junto a las arenas de San Felipe, Baja California. La avenida Chetumal que da bienvenida al visitante se ha bloqueado por los listones precautorios de la policía municipal. Esta vez no fue algún caso que seguramente saldría en la nota roja de los periódicos locales, sino las cabezas de los corredores que vienen desde el monumento de Los Arcos a la meta en el malecón. La cara de los jóvenes se endurece con el esfuerzo de las piernas y la respiración controlada. Este fin de semana es de fiesta. Lo saben los Renegados de San Felipe, arreglando acordeón y afinando el tololoche. Este fin de semana no es de la suerte del crustáceo conocido como camarón, pues este fin de semana en San Felipe se celebra el Festival del Camarón.

 

Desde temprano los vendedores de comida y artesanías levantaron el puesto sobre el malecón. De entre los morenos del puerto, contrastan los pickups con placas de California ,las cabezas blancas de los gringos al volante.

 


“Apenas hoy me entere que hay fiesta en el pueblo” comenta John Toran. El afro americano lleva una mochila sobre la espalda desde que salio de Portland,  camina semidesnudo en las banquetas del puerto. A su lado va  su fiel colega Martínez, un pequeño perro de orejas puntiagudas de raza Basenji. Es su segunda parada en un viaje que continua al sur de la Baja.

 

“Soy mochilero, lo hago para conocer mejor las ciudades, su gente, a algunos como los viejos les gusta llegar en sus RVs (campers) y quedarse los mas lejos posible del pueblo, buscan paz y tranquilidad en su mundo adentro de cuatro paredes. Vengo aprender español, a encontrarme conmigo mismo a través de los mexicanos. Es un bello puerto, no creo  que sean terrenos peligrosos como los medios lo manejan, creo que si uno anda buscando problemas los encuentra”

 

Los camaroneros volvieron de su viaje de los adentros de la mar. La mayoría sale entre las 4 y 5 de la mañana, aunque al final todo depende de la marea. Las playas frente al malecón son un estacionamiento de pangas, donde descargan la pesca, algunos lo llevan a la cooperativa donde lo pesan y reciben pago.

 


“No ha sido buena temporada”, comenta Mario Alberto Gastelum mientras descansa sobre su panga con cerveza en mano. Afuera cuando hay buena marea andan 300 pangas todas en busca de lo mismo, el camarón. En veces se llegan a juntar los pescadores de San Felipe con los del Golfo de Santa Clara, con los de Puerto Peñasco. El trafico marítimo puede sumar hasta 1000 pangas persiguiendo al codiciado crustáceo.

 

 “Somos muchos, sobreexplotamos la especie y por eso no sale ni para la gasolina, comenta Humberto García García mientras destripa unos kilos de pescado. Las gaviotas lo merodean ansiosas, se gritan entre ellas esperando las sobras de tripas y cabezas cercenadas. “Cuando un pescador encuentra una mancha de camarón, los demás llegan como gaviotas. El problema es que como el chinchorro ( red usada para la pesca del camarón y otras especies marítimas) depende de la corriente del mar, si hay varios pescadores sobre de una mancha, las redes terminan enredándose.

 


Pasado el medio día, los pescadores reposan sobre las pangas. Algunos venden sus presas al público. En el malecón Abelardo Ibarra tiene un puesto de venta de camarón empaquetado en bolsas ziplock. “ El kilo se vende al público en 100 a 130 pesos, si andan indecisos de que hacer con el camarón, los mando enfrente con Doña Brenda, les cobra cinco dólares y les prepara un rico platillo al gusto del cliente” comenta sin perder el ojo sobre los carros de estadounidenses que se detienen comparando los precios de todos los puestos.  “ La vida en los puertos es buena, es sencilla, yo con que venda un par de kilos de camarón ya me sale para venir en la noche a disfrutar del festival con la familia.


La tarde empieza a caer con rico meneo del viento con sabor a mar. Se escucha al norteño cantándole al Rey y una pareja enamorada meneándose al son. Rugen los motores de los motociclos entre las dunas o dando el famoso rol por el malecón de San Felo. Los turistas del norte se atiborran de sombreros y lentes oscuros de bajo precio, sentados  con vasos de cerveza mientras miran la gente pasar. El turista norteamericano del puerto de San Felipe suelen ser las parejas de jubilados. Vienen a vivir con la pensión que reciben, escapan del frío y un mundo caro. El gringo viejo viene por que allá no le alcanza, en el desierto vive cómodo.

 


Mas tarde empezará la competencia culinaria, una diversidad de platillos compitiendo para ganar el paladar de los jueces. Llevarán al camarón con ajo, con salsa de tomate y chile jalapeño, bañado en mantequilla o envueltos en una sabana de tocino. Luego los grupos musicales,  la salsa pondrá a bailar a propias y extraños con el sonido dominicano de los Sensao.  Llegan las familias de los locales, vienen a relajarse, para muchos el festival es otro pretexto para festejar, para bailar. Y así será hasta que la luna haga reemplazo al sol en el cielo, y que las almas del puerto se pierdan bailando en la mar.

La Despedida

La Despedida

 

Nunca he sido muy bueno con ellas. Me rompe la fuente de los ojos y me obliga a derramar sal por aquellos que por algún u otra razón se van. Y es que,  me castiga esa famosa frase de películas románticas, es que para ti es fácil, tu te vas, yo me quedo.  Tu eres quien toma el avión, quien ve las nubes desde otra perspectiva, quien vera nuevas caras, nuevos olores, nuevas sensaciones sumadas al extrañar en tus recuerdos. En cambio, el que se queda es quien esta inmóvil viendo el camión partir, regresando solo al automóvil cuando sabe hace apenas unos minutos estuvo acompañado.  Las risas y aventuras ahora se suman a mi pared de fotografías, y exactamente cuando este pensando en ti, habrás tu también de recordar algo bonito de mi ciudad, de las noches que nos visitan, de la gente que aquí la habita, y eso nomás por que quiero que te quede bien tatuado en tu ser, que aunque me quede y tu te vallas, aunque fue una despedida, es todo momentáneo, por que en tus aventuras y las mías, siempre, pero siempre hay una isla en que nos vamos a encontrar. Y cuando eso pase, es como la casualidad de que tiemble y el señor gane con su cachito la lotería, es demasiada energia junta, y quien mejor para vivirla que nosotros.

 

Y como ultimo recordatorio, recuerda que no debes recordar  esto, dar explicaciones al mundo por tu actos.

 

Con amor para ti. Yo.

SUERTE

SUERTE

 

La suerte tiene una forma pura e incomprensible de funcionar

 

Ni idea tenia de la suerte que me deparaba cuando entre en la mañana  a la oficina del periódico. En la repartición de notas durante la junta que da inicio al dia laboral,  empeze a notar como crecian mis pedidos sin control alguno, cubre educación,  tambien policiaco, algo de comunidad, y lo que te encuentres en el camino. Pues a mi cabrona mala suerte,  mi compañero fotografo habia sido asignado a subir la Rumorosa para fotografiar las plantas eolicas. En fin, las quejas se comen con queso, y quedo al cargo de un millon de eventos un solo par de ojos  en la ciudad. Y asi anduve afuera toda la mañana cubriendo uno por uno los eventos a los que fui asignado. Inesperadamente, ya entrando el medio dia, recibo el llamado de mi jefe para retratar algo relacionado con la superstición, que mañana sera martes 13 ¿ Y es de la mala suerte me pregunte? Que culpa tiene el numero de nuestra fe maldita, creada de malos pasos, o pasos fuera de camino que se unen a los buenos y tropiezan por el crucero. Pero que importan mis quejas, si la suerte esta tirada, yo debia ir al Centro de la ciudad, por la Chinesca,donde nunca hay estacionamiento y tomar una fotografia del local donde aceites, inciensos y cuarzos se reparten como veneno de la mala suerte.

 

El esposo de la señora Arianna Robles sufrió un accidente automovilístico en el transcurso de la mañana, por lo que en su preocupacion pidió el dia  a su jefe para cuidar de él . En su trayecto, pasando por calle Altamirano y Juarez en el sector Centro de la ciudad, es alcanzado por el camión de la Ruta 9 unidad 134, cuyo chofer desesperado ante el trafico que se apilo en la calle, decide propulsarse al segundo carril como tanque indestructible. Su enorme llanta hace contacto con el carro de Arianna y le desbarata la defensa trasera de su Focus 2005. Unidades de seguridad pública acuden al incidente, esperando al perito para que delegue responsabilidades. Para mala suerte del chofer, un periodista de La Crónica paso exactamente por el incidente, enojado buscando estacionamiento en el Centro, y viendo el incidente ya expuesto, decide unilateralmente y sin permiso alguno estacionarse en el espacio exclusivo para clientes de la Farmacia Guadalupana. El chofer ve la camara y sabe lo que le viene, independientemente de quien haya sido el culpable, sabe que la nota buscará sacrificarlo como ya muchos exijen justicia ante la poca educación vial de los choferes de autobús.  Dos hombres estacionan su carro justo detrás del camión Ruta 9. Abren el cofre y humo sale de entre el motor,  el fuego  avanza por cables y autopartes, los dueños desesperadamente intentan apagar el fuego con un trapo sin mucho exito. Simultaneamente pasa otra unidad de policía y reciben la llamada de auxilio por parte de los dueños del automóvil en llamas. El oficial baja de su unidad y pide calma, ya que cuenta con un extinguidor en su unidad. La toma, y camina al carro, justo cuando va apagar el fuego, el extinguidor no derrama ninguna sustancia, ningún aire que pueda apagar el fuego. Esta completamente vacío. El fuego lo apagan con un balde de agua sucia que usa un bolero que miraba curioso frente a la cadena de incidentes. Ahora el se quedo sin agua. Termine de fotografiar, pedi una muestra de aceite de coco con extracto de uña de gato, la unte en mi frente, y agradeci a la suerte la suerte que me concedió.

 

 

...Maquetas...

Es ahora común que cada que me siento tranquilamente avanzar mi lectura en la mesa del comedor, da la casualidad, me invade una repentina sombra que me acaricia la piel desde la ventana. Esas sombras que incomodan, como cuando alguien se para justo entre el foco y su luz lo que la convierte en la sombra de una interrupción. Desvío mi mirada a la ventana, flores sinvergüenzas y la matita de jalapeño, las nubes han tapizado el cielo, es el verano que amenaza con su entrada. Pienso que es parte del paquete del departamento donde vivimos por Cruz del Sur, este tercer piso que vibra con la pasada de camiones, que nunca deja de hablar lo que la ciudad balbucea. Ximena esta concentrada viendo su maqueta, lleva varios dias así, mirándola, cada recoveco creado, pensando en las formas mas eficientes para dividir el espacio de un futuro habitable.

 

-       Como vas con la casa – la interrumpo

 

Tarda varios minutos en responder, lo que significa que si me escucho pero que la respuesta esta implícita en su silencio, pongo el separador de nuevo en la hoja que no pude continuar y me paro a la cocina. Abro la alacena, consigo un empaque de noodles Ottogi e inmediatamente la pongo a hervir. El olor a noodles la hará despertar de su enajenación, pues considero justo que mi interrupción también sea canalizada al trabajo de Ximena.

 

-       No consigo dividir la cocina del comedor, como separarlos  sin que sea una silla  la que actúe como frontera – me dice desde su espacio de trabajo.

 

-       Debes considerar que talves así la quieran los que la habiten – le respondo mientras meneo los fideos que apenas han empezado a ceder al calor del agua.

 

Ximena tomo el pequeño recoveco frente al baño y nuestro cuarto. Es un espacio diminuto, pero de alguna forma logro instalar un restirador de patas altas, sobre él acomodo  todos los utensilios para medir, cortar, pegar . Un brazo mecánico sostiene la lámpara que desaparece los bichos de sombra que osen aparecer. Se la regalo el tío Pedro, que también estudio arquitectura cuando joven solo que ahora es evaluador. Su equipo lo empaqueto hace años, descansado en uno de los clóset de su casa. Le pedí de favor una lámpara que el usaba mucho cuando estudiaba en la Ciudad de México. El considero que su existencia era mas útil prendida que en la penumbra, asi que nos la cedió para que Ximena pudiera encontrarse mejor entre los materiales.

 

-       Vamos no me dejes comiendo solo – le digo con los platos servidos en la mesa.

 

Todavía se espera unos segundos mas, me voltea a ver y noto la sonrisa que se pinta en su cara cuando ve la mesa puesta sin su esfuerzo. Se levanta de su estudio, no se preocupa por apagar la luz, sabe es una interrupción mortal, un cigarro compartido y son meros puntos intermitentes.

 

Se sienta en la silla, mira el sol fugándose por entre las nubes, toma con delicadeza su cuchara y no hace ningún ruido al sorber la sopa. La pimienta me causa cosquillas en la nariz, me adelanto la mano previendo mi estornudo, pero  lo alcanzo a mitigar a tiempo. Comemos en silencio , ella no pregunta sobre mi, entonces espera que yo rompa el silencio.

 

-       ¿Ya pensaste en los espacios verdes?- le pregunto

 

-       Con unas macetas en la ventana tienen, no pueden darse el lujo de cederles mas espacio- me responde sin mirarme.

 

-       Ve la matita de chile, toda triste y decaída la pobresita, ha de  estar pensando en su suicidio desde esa ventana- le contesto con ese tono.

 

-       Es cuestión de puntos cardinales, mala planeación, el sol amanece por el horizonte y los edificios de alado no le permiten compartir su luz, eso ya esta fuera de mi control- me responde con esos ojos, como de pelea concluida.


Tampoco es que yo quiera amargar la comida con una pelea, solo quería que incluyera un área verde, y ahora se que ella no piensa ponerla en su maqueta, ya imagino lo que les depara a los inquilinos que la habiten. Pobres. Me alcanzo la bolsa con tabaco y enrollo un cigarrillo neutral, siempre lo compartimos. Irremediablemente se levanta, me deja el cigarro a medio humo, me besa en la punta de los labios y vuelve a dentro de su maqueta. Justo se sienta de nuevo en su estudio cuando las nubes detienen el intento de fuga del astro sol. Lo se, es verano.


La obsesión de la maqueta se me ha contagiado como un virus maligno. Nada como el primer día que entramos al departamento. Decidir vivir juntos fue un gran paso. Yo tenia mi departamento en Arboledas, pero me gustaba tomar el camión sin boleto de regreso. Una visita se alargaba por semanas. Ella acababa de llegar a la ciudad, inaugurada su presencia en la universidad. Yo la bienvenía con sorpresas, traía pizza de pepperoni y unas caguamas de cerveza, nos sentábamos en el piso pensando en lo hermoso que se vería su nueva casa.  Lo adornamos de sueños e historietas. No necesitábamos muchos muebles, compartíamos un colchón prestado ajustado al suelo, no nos importaba mucho que la luz estuviera cortada, nos gustaba la idea de usar velas para vernos las caras transfigurarse con el movimiento de la flama. De allí nació la idea de presentar su maqueta en clase de Urbanismo. Nos quedábamos platicando a altas horas de la noche, yo le presentaba personajes y acciones, ella moldeada para ellos el espacio apropiado, era una hermosa colaboración creativa, obvio al final acabamos acurrucados desvestidos, hasta encontrarnos perdidos en la madrugada con besos rellenos de amor.

 

-       Necesito yeso, hay que apuntalar estos muros que están muy delgaditos, hasta los pedos lo van a escuchar los vecinos - me comenta 

 

Bajo los escalones del habitacional hasta el supermercado pasando la avenida. Hay que esperar a que pasen todos los carros que siempre van con prisa, siempre hay accidentes en esta esquina, lo se por que desde la ventana veo el bamboleo de las sirenas cuando suben a un motociclista que le fue invisible a la señora de la camioneta. Regresar con el yeso y ayudarle a mezclarla, tomo la pequeña espátula de metal y lo revuelvo bien hasta que queda pastoso. Ximena toma un poco de pasta y va poniendo capa tras capa en las paredes de la maqueta. Con pincel en mano pinta líneas como prueba de colores, pero luego el espacio y las paredes son tan huecas que el olor a pintura fresca me llega hasta la cocina. Me paro a obligarla que se separe de su construcción,  la secuestro con dos pasos a nuestro cuarto, la tiro a la cama y la envuelvo en la cárcel de nuestras sábanas,  empezamos a quitarnos las prendas el uno al otro, nos atacamos con los labios, nos empapamos con una urgencia salvaje, ella gime al placer a mi tacto,  sabemos que los vecinos han de estar escuchando otra de nuestras noches, pero esa misma idea nos excita un poco.  Y retumban las paredes, pero no somos nosotros, talvez un poco si seamos en el vaivén del colchón, pero también son las gotas que han empezado a inundar la ciudad, se revientan en nuestra ventana, ese sonido de aplausos de agua con los techos, y así será una lluvia fuerte por unas horas, por que el verano definitivamente ya ha hecho su entrada triunfal en la temporada, y entonces nosotros nos escondemos en el sonido de la noche lluviosa, justo cuando sus manos han penetrado mi piel, mis ojos robados por su alma, y una gota que lentamente traspasa los pisos hasta reventarse a muerte en el piso.

 

La madrugada se adorna de ese goteo de verano, el final de una noche húmeda y agitada, nos quedamos acurrucados, Ximena seguro estará viendo el techo, escuchando los sonidos de la noche, yo estaré ya dormido, conquistado por el sueño hasta el dia siguiente, que seguro haré las labores para vaciar la inundación.

 

Mis ojos parecen sellados. Ya no siento a Ximena entre mis brazos, ha reemplazado su presencia con una almohada. Me encuentro en ese mundo que existe entre la realidad y los sueños. Allí esta ella,  el cielo es gris, una torre alta y ella colgada de unos arneses de ella, preocupada resanando los rastros de humedad que han pintado las paredes de verde, llora de desesperación, sus lagrimas flotan de sus mejillas y se pegan a la pared, mas trata de quitar el agua y mas llora, y mas se humedece, y la pintura se desprende hasta dejar a la pared desnuda.

 

Un ruido en la sala me despierta de mi condición, abro los ojos y alcanzo a oler el agua en la casa, han vuelto esas goteras migratorias, me pregunto si serán las mismas del verano pasado, o se habrán reproducido imitándonos como en nuestras larga faena de la noche pasada. Conozca una gotera en especial, la mas vieja de todas, entra por una pared que nunca la quiere olvidar, siempre la espera y no sana pues no sabe vivir sin ella. Dejan un charco de amor frente al refrigerador en el corredor de la cocina. Lo veo descalzo, me agacho para tomar una cazuela, me gusta atraparlas en ollas o sartenes hondos, el sonido de su encarcelamiento que se luce como una canción a ritmo continuo y regorgoteante.

 

-       Las paredes de la maqueta están totalmente húmedas- la escucho decirme desde su estudio.

 

-       Ya es verano, tiempo de lluvias, y esta casa tan mal construida, apenas el mes pasado el casero me dijo que había impermeabilizado el techo, pero es el mismo cuento que el año pasado, las mismas goteras están de visita en su casa de verano- le digo tratando de amenizar su preocupación.

 

-       No termino con una parte cuando otra se viene abajo, ve – me dice desprendiendo la pared de la sala y el baño – la humedad destruyo todo lo que había avanzado, voy a tener que realzarlas.

 

-       Mira como quedo la sala – le digo mientras camino alrededor de la laguna estacada bajo la mesita de centro – me preocupan que se echen a perder los muebles, nuestras cosas.

 

Alcanzo un libro, es Cortazar, las hojas se han vuelto suaves y pegajosas como mejillas en una despedida. Me preocupe de mas y alejo al librero de la pared para notar que la pared también fue infectada con humedad. Despierto a todos los libros con alarma, que tomen solo las letras que quepan en una maleta ligera, pues he ordenado la evacuación inmediata del inmueble. Un pequeño libro rojo de Sartre se sienta necio, fumando sus letras inmóvil, no quiere dejar el librero, prefiere morir ahogado en las aguas de su destino. Intento disuadirlo, Márquez y Espinoza han subido ya a las cajas de salvaguarda. Intentan convencer a su compañero de casa, vamos hay que irnos, no vale la pena le dicen, pero el obstinado libro rojo no mueve ni una hoja. Me a obliga a usar la fuerza, tomarlo de la pasta sin dejarlo abrir y pelear, se deja arrastrar mientras ve su ataúd hundirse como barco en el mar.

 

Ha desbaratado dos cuartos de su maqueta. Volvió a pagar por corte de vinil en la impresora láser y empezado de nuevo la costosa reconstrucción. Su mesa parece como si un huracán lo hubiera arrasado. Esta tensa, tiene menos de un mes para la entrega final y estas reparaciones han de costar tiempo y dinero fuera del presupuesto itinerado. Cosa que no sobra en este momento. No hablamos mucho. Me he puesto a pensar en la casa, no hay día que la casa no exija nuestra atención. Sale mas caro que tener un bebe. Me ocupo de emplastar las paredes y esperar que el plomero me conceda el milagro de dar arreglo ha estas viejas tuberías causantes de tanta humedad. El casero no esta en la ciudad, bonita cosa. Horrible casa.

 

-       Deberíamos buscar otro lugar donde vivir- le comento mientras sorbo de la taza con chocolate. No me tomo mi tiempo, me quemo la punta de la lengua.

-       No podemos ahora, no me sumes una preocupación mas Anselmo, solo que pase el verano todo mejorara, necesito que me apoyes, necesito terminar esta maqueta.

-       El momento que termines esta maqueta estaremos mas lejos de nosotros, que no te das cuenta, la casa nos esta matando- le objeto justo cuando me levanto de la mesa, mi mano me sostiene de la pared, miro afuera, una señora que espera en la parada recibe una ola de aguas negras de un camión que pasa demasiado cerca de la banqueta.

 

Ella me mira pero piensa en sus muros que no pueden sostenerse. Las reconstrucciones siempre son complicadas. Es sabio quien dice es mas factible derrumbar todo y empezar desde cero. Pero destruir una casa es borrar toda la historia que cicatrizo sus paredes. Las vidas que pasaron por ellas se vuelven meros fantasmas, sueños extintos. Y eso lo sabemos los dos, en el silencio que nos separa mas que la misma mesa del comedor. Ella ha prendido el cigarro, lo fuma lentamente, y lo deja quemarse entre sus dedos. No queremos decirnos lo que ahora es una realidad, el piso que compartimos se a desquebrajado por las fisuras que no atendimos a tiempo. El profesor de Urbanismo de Ximena vio la maqueta desde lejos, tenia una cara como quien ve un perro muerto. Los pómulos de Ximena estaban hinchados como un boxeador derrotado, trató de explicarle la situación de la casa, pero el tiene sus propios problemas. La paso solo por que es foránea, se aleja del salón y la deja sola, con su maqueta como un fantasía mal cocida. Se limpia la cara y sale del salón con su maleta llena, camina por la universidad, por entre los árboles que no se acercan a despedirse, hasta donde están los aviones que la lleven lejos de esos montones que ahora solo son ruinas de algo que fue.

 

 

....enfermedades.....

En busca de la inmortalidad.

 

Nos encanta vivir. Eso lo puedo decir con seguridad. Nos encanta sentir. Eso a la extensa mayoría. No somos nada sin la risa que rompe el silencio, o las lagrimas que se derramen inmersas en dolor. Somos espacios vivos caminando, conviviendo, y al final durmiendo a tiempo para despertar a vivir. La vida esta aquí para que la usemos. Unos la usan poco, ahorrando para según usar después, ahorro que veo como desperdicio pues el tiempo no regresa como un boomerang al mismo punto. El tiempo pasa sobre ti llevándote de paso. Y es que como la canción ya lo pasado pasado. Otros tantos viven desbocados, viven por que se acaba la vida, y como en un buffet que ya se pagó, hay que desquitar. Eso es el andar, lo hacemos todos en mayor o menor capacidad. Pero como un carro, tanto andar por la carretera termina por descomponer alguna pieza. Esto es parejo, a algunos tarde, a otros temprano. Pues aunque queremos ser inmortales, cada cosa que no hacemos por nosotros nos afecta, cada cosa que esta afuera nos interviene, nos modifica, nos hace un poquito diferentes al momento pasado, y allí es cuando no sabemos si lo que viene será bueno o será malo. Lo bueno, pues eso ya lo sabemos por que estamos vivos, lo malo es nuestro único depredador, la enfermedad.

 

Dios tuvo que mandar la enfermedad para controlarnos. Por que nos hicimos tan inteligentes que superamos al tigre dientes de sable y reptiles con hileras de colmillos. Los dominamos, los extinguimos para nuestra supervivencia. De allí en delante nos convertimos en la punta de la pirámide, a la altura de dios, con la única falta de la inmortalidad. Aspecto en la que estamos en plena búsqueda.

 

En las salas de espera se generan largas filas de convalecientes, les escurre el moco de la nariz, dolor de costillas, manchas en la piel, pulmones colapsados y buffet de cáncer. El doctor mira desde su cubículo las enfermedades que se han reunido frente a él, las que tiene por obligación de curar, por que mantener la  vida es su único y final objetivo, ha de mantenerlos respirando sobre la tierra a como de lugar.

 

En algunos de las salas, se ven los hombres respirando por tubos de plásticos, dependiendo de las aguas con minerales para poder sobrevivir. Esperan sin poder decir nada, sin oportunidad de poder quejarse ni hablar, viven por la decisión de los demás, de las familias que no saben vivir solas, de los doctores que protegen la vida aun en contra de la vida misma.

 

Y así nos vamos amontonando en las salas de espera, que son un mundo. Tantos y tantos que deseamos continuar, vivir mas, los niños por que no conocen el mundo, los jóvenes por que les falta madurar, los grandes por conocer a los nietos, los viejos por que se hacen necios. Cuando somos muchos el mundo no alcanza para mas, no alcanza para medicinas, vivimos tan mal que un placebo solo nos da un minutos mas, aunque sea algo de dolor para sentirnos vivos. Pero el objetivo es que la naturaleza nos enferma para depurar, no por mala, no creo que tenga ese tipo de conciencia, sino por que la enfermedad es la que intenta traer un balance en el planeta. No creo que los leones sufran cuando comen a un pequeño antílope, no si de ese pequeño depende el futuro de su camada. Lo comen por que no sabe correr, por que hay tantos en la manada, que el pobre no se dio cuenta que lo asechaban, así que digamos que por despistado, se lo comen, nos comen.

 

La investigación científica busca la inmortalidad. Encapsular las bacterias y los viruses para que dejen de existir. Pero es imposible. Por que están allí, viajando sobre las pelusas. Son mas que nosotros, les hemos declarado una guerra que finalmente no vamos a ganar, nos ganan en numero, somos minoría decidiendo por mayorías. Me pongo a pensar que podría pasar cuando se acaben las enfermedades, cuando dejemos de morir y continúen naciendo, nos haremos montañas de carne hasta finalmente rebasar la estratosfera. La señal de que el mundo no puede mas con nosotros, es cuando el que llegue a la cima, flote por el espacio.

Así Dios lo quizo..

Hermanos: 

Dios nos esta hablando. Se esta metiendo en la cabeza del hombre y les esta ordenando, tomen aviones, destruyan el metro, acaben con las venas de la ciudad. Se suma un caso mas de violencia con justificación divina. Y es que el asesino de metro Balderas ( buen tema para una rolita actualizada del TRI) , mato a dos hombres por que así Dios lo ordenó, y obvio al jefe nunca se le debe cuestionar.   

 

Esto me deja una enseñanza:

 

Falta una ley que juzgue al actor intelectual del homicidio.

 

Falta una ley de huevos para la raza que no lincho al cabrón.



Cirujano Altruista

Un Cirujano Altruista

 

Por Renné Sanchez

 

La búsqueda de la belleza es una constante en la vida del humano. Cada quien, a su manera, en su propio espejo, a buscado una calidad estética determinada para salir afuera, al mundo y mostrarse.

Cada persona nace con cualidades diferentes, formatos de nariz, tez de piel, coloración de ojos y tipo de cabello. Ante esa realidad, y adhiriendo el ropaje preferido, nos convertimos en un símbolo de nosotros mismos, de la forma mas bella posible nos expresamos como únicos e irrepetibles. Poder hacerlo es una enorme necesidad, pues encontrada la expresión en la belleza, nos trae felicidad y seguridad, nos da razón de vivir en un mundo complejo.

 

El problema de la belleza, es que de ver la belleza en todo, se empezó a decidir por reglas generales de lo que por belleza se entiende. Las mas buenas dijeron que en el maquillaje y las grandes tetas lucían bellas, mientras los hombres se centraban en hinchar como pelotas sus músculos sin piedad. Y si uno nacía con alguna cualidad diferente, debía cambiarla, reformarla y adaptarla al cuerpo de la mejor manera a según de las reglas. Esa es la única forma de acercarnos al medio de la belleza. Mas ahora, a través del bisturí y las manos de un medico cirujano, es posible reformar una parte del cuerpo, inventarla, crearla de la nada.

 

Los términos de belleza en la modernidad han cambiado. Los medios de comunicación y la publicidad han empujado a las personas a buscar un cierto tipo de belleza, aquella que se vislumbra en los artistas de la pantalla, las celebridades de alfombra roja.

 

Los médicos cirujano son ahora populares por su cualidad de convertir lo feo en hermoso. De la nada, se ha vuelto una necesidad cambiar nuestro cuerpo, evitar al tiempo y sus marcas, y ello, ha dado mucho trabajo a los cirujanos, épocas de bonanza. Estos escultores del cuerpo, podrían confundirse como ajenos al servir del hombre en sus necesidades reales, por aquellas necesidades ficticias. Un mundo de dinero y plástico.

 

Pero en mis encuentros casuales, me entere de un cirujano plástico, que habiendo operado los ojos de una amiga de mi tía, bien cobrado, recomendó a mi tía a buscar al doctor para quitarse una bola de grasa que crecía desfigurándola la espalda. Cual fue la sorpresa de mi tía, que después de expresar y mostrar al doctor su problema, el doctor afirmó que  era tratable y que de una vez debían de agendar. Mi tía, sin una solvencia económica tan estable como para tomar decisiones a la brusca, lo detiene y advierte que primero necesita el presupuesto de la operación, planear para conseguir el recurso. El doctor la mira y le contesta.

 

- No crea que es por usted, pero toda cirugía reconstructiva en mi consultorio no tiene costo.

 

Unos dias después, visitamos a mi tía, mostraba unos vendajes que ocultaban la marca de una bola que alguna vez existió. Con una sonrisa nos platica, que al final, no pago ningún cinco.

 

Un caso de estos en un mundo que nada regala, tenia que verlo para creerlo.

 

La sala de espera de su consultorio se encuentra en el ultimo piso de un edificio donde muchos doctores de diferentes ramas se hospedan. Una puerta de vidrio grueso da entrada a una amplia sala de espera, de colores tenues, con luces cómodas sobre sillones que se repliegan a los largo de las paredes. Un trío de escultoras del cuerpo femenino se erigen de entre pedestales. Un primer par elaborados con algún material oscuro, simulan el cuerpo de una mujer, resaltando en ellas lo largo de sus extremidades, brazos, piernas y cuello, que dan aire de una proporcional desporcionalidad. Del otro lado en piedra el pecho de una mujer, al parecer desfigurado por el tiempo, sus senos caídos, cacarizos por la textura rocosa, como si estuviera petrificado de otro tiempo, fósiles de una belleza pasada.

 

El doctor se sienta en su escritorio. Una mirada sencilla, una voz marcada pero sin ser mandona. Un calido recibimiento. Esto es un poco de lo que merodea en la mente de este cirujano plástico, un medico altruista.

 

Por ética, lo mantengo en el anonimato.

 

¿ Como es que un joven estudiante de medicina se decide por el área de la cirugía?

 

Nace de la idea de querer ayudar a la gente, hacer algo por el ser humano. Yo le decía a mi madre,  cuando sea grande quiero ser doctor para ayudarte. Pero quitando eso, ya desde chico me fascinaban el área reconstructiva, me fascinaban los accidentes, imaginar como hacer para reconstruir los pedazos. Yo pensaba, los que se accidentaban se van a sentir muy mal, deprimidos, aquí les puedo ayudar a salir adelante, a salir bien.

 

Después de terminar de estudiar en México, sentí que todavía me faltaba mucho por aprender. Y con poco dinero y muchas ganas, cruce el charco a Europa, donde pase por España, Frankfurt y Italia, donde aprendí las técnicas de cirugía mas modernas en el mundo. Yo era de esos que me quedaba en un cuartito disecando cadáveres hasta el amanecer. Me empeñaba en aprender.

 

¿Que significa para un cirujano la palabra belleza?

 

La belleza es muy relativa. La belleza varia según donde vivimos, la cultura, la geografía, el clima. En lugares de África la belleza esta en crearse cicatrices o tatuajes, en modificaciones al cuerpo. Aquí tenemos otras ideas de belleza.

Generalmente una mujer que llega conmigo, su objetivo es sentirse mas bonita, mas femenina, mas segura, aumentar su autoestima, sentirse mas contenta, mas feliz, esos son los objetivos que tengo que lograr. Pero al final, la posición del cirujano plástico es orientar, que debe y no debe, no que puede. El paciente nunca debe compararse con otras gentes, en la comparación la belleza nunca se va ha aceptar. Si una llega con una fotografía y pide una nariz igualita a la de la imagen, entonces el dice, mira hija, te voy a tapar la cara, y diré que bonita nariz, te tapo la nariz y diré, que bonita cara. No queda.

 

Si no te preocupa nada, no hay razón de cambiarte algo. Es terrible imponer belleza donde no existe la fealdad.

  

¿ Como ha embonado su trabajo de cirujano estético y reconstructivo?

 

Al principio ni sabia que venia la cirugía estética con la reconstrucción. Yo tenia un interés por el área reconstructiva. Fue de esta área que me compre mi primer libro en la preparatoria. Cuando me di cuenta que la cirugía incluía tanto reconstructiva como estética fue que pude balancear el conflicto de hacer medicina noble y vivir bien . Si quiero vivir bien y quiero hacer medicina, pues la reconstructiva la hago como pasión, y la estética como negocio.

 

Nunca he cobrado ningún cinco por mis operaciones reconstructivas. Tengo niños de la calle, que no estudiaron, que eran vagos, drogadictos, y me cayeron por accidentes, deformidades, y cuando a ellos los operaba, solo les pedía una cosa a cambio, una boleta de calificaciones. Nomás les digo, si sacan 7 para abajo, les cobro la operación a sus padres, y cobro caro. Esos niños de la calle ahora son abogados, licenciados, profesores y un sacerdote.

 

A los adultos que lo reconstruyo les digo, si quiere pagarme, usted haga a otras personas lo mismo que yo le hice  usted. Uno por uno, un grano de arena para ayudar.  La ética es la base del éxito. Es bonito hacer las cosas bien.

 

¿ Cual ha sido el caso que mas le ha costado reconstruir?

 

Un joven, 15 años de edad. Un 30 de diciembre. Iba jugando carreras con un amigo en un pickup. Chocan contra un árbol y sale volando por el parabrisas. Su cara despedazada. Llaman a unos médicos de El Centro, y ellos veían al paciente como un caso bastante complicado, me llaman y cuando llego  veo el caso como un bonito reto, entro al quirófano y empiezo por el principio, limpiar la cara ensangrentada que estaba sucia con tierra, empiezo a lavarlo con agua y jabón. Una enfermera se desmaya. Tarde muchas horas en reconstruirlo, pero al final lo logre. Una mínima cicatriz ha quedado en ese paciente que estuvo a punto de quedar desfigurado de por vida. El ahora es un pasante de cirugía.

 

 Me apasiona el quemado. El quemado sufre mucho. Son heridas que marcan mucho. Incluso los métodos para curarlos suelen ser muy dolorosos. Pero he encontrado formas para tratar a las victimas de quemaduras sin dolor, dependiendo totalmente de la autocuración.

 

¿Existe la cirugía por amor al arte?

 

Cirugía por al amor arte. Es cuestión de hacer las cosas bien. Entender el concepto de belleza del paciente, y ayudar a lograrlo. No cambiar el concepto de belleza.

 

Como cirujano, ve a  la sociedad que tienda a embellecer a fealdarse?

 

Se pierde el sentido humano de la belleza. En la actualidad la publicidad y los medios de comunicación han influido fuertemente en un aumento en las cirugías. Y eso obvio me ha convenido. Pero se pierde el espíritu real de la belleza, donde en la búsqueda extrema de la belleza, es posible llegar a la fealdad.